DE LOS HOBBITS:
En la primera parte del prólogo se habla de las criaturas que protagonizan la historia: los hobbits. Son seres bajitos, de pies grandes y peludos, que aman la paz y la tierra bien cultivada. Adoran reir, comer (seis veces al día si tienen la oportunidad) y beber. Temen a la Gente Grande (así se refieren a los hombres y a los elfos), pero desde tiempos pasados mantienen relación con los enanos.
Existen tres tipos de hobbits: los Pelosos, de piel oscura, muy pequeños, no llevan zapatos y habitaban las tierras altas; los Fuertes, anchos, con pies y manos muy grandes y poblaban las tierras de los ríos; y por último los Albos, que eran más altos y de cabellos rubios, amaban los árboles y los bosques. Los Albos, aunque eran la rama menos numerosa, solían ser los jefes de las demás familias de cualquier raza hobbit gracias a su carisma que habían adquirido por los muchos siglos que habían tratado con los enanos.
En el trascurso de esta historia, la raza de los Albos sigue claramente presente en familias muy importantes de la Comarca como los Tuk de Grandes Smials, los Brandigamo de casa Brandi y los Bolsón de Bolsón Cerrado.
Los hobbits viven en casas corrientes, hechas de piedra, madrera e incluso ladrillos, pero los más obres y los más ricos viven en cuevas semi-subterráneas, conectadas entre sí por smials (túneles bajo tierra). Las cuevas que habitaban los hobbits más pobres eran apenas lo que quedaba de los hogares de hace siglos, pero las familias más ricas las dotaban de todo tipo de comodidades. Comunmente, varias generaciones de la misma familia convivían en la misma casa (a veces en paz y armonía y otras veces no tanto). Pero los protagonistas de nuestra historia, Bilbo Bolsón y su sobrino Frodo, eran ambos solteros y vivían solos, eso les hacía una familia extraordinaria.
En la primera parte del prólogo se habla de las criaturas que protagonizan la historia: los hobbits. Son seres bajitos, de pies grandes y peludos, que aman la paz y la tierra bien cultivada. Adoran reir, comer (seis veces al día si tienen la oportunidad) y beber. Temen a la Gente Grande (así se refieren a los hombres y a los elfos), pero desde tiempos pasados mantienen relación con los enanos.
Existen tres tipos de hobbits: los Pelosos, de piel oscura, muy pequeños, no llevan zapatos y habitaban las tierras altas; los Fuertes, anchos, con pies y manos muy grandes y poblaban las tierras de los ríos; y por último los Albos, que eran más altos y de cabellos rubios, amaban los árboles y los bosques. Los Albos, aunque eran la rama menos numerosa, solían ser los jefes de las demás familias de cualquier raza hobbit gracias a su carisma que habían adquirido por los muchos siglos que habían tratado con los enanos.
En el trascurso de esta historia, la raza de los Albos sigue claramente presente en familias muy importantes de la Comarca como los Tuk de Grandes Smials, los Brandigamo de casa Brandi y los Bolsón de Bolsón Cerrado.
Los hobbits viven en casas corrientes, hechas de piedra, madrera e incluso ladrillos, pero los más obres y los más ricos viven en cuevas semi-subterráneas, conectadas entre sí por smials (túneles bajo tierra). Las cuevas que habitaban los hobbits más pobres eran apenas lo que quedaba de los hogares de hace siglos, pero las familias más ricas las dotaban de todo tipo de comodidades. Comunmente, varias generaciones de la misma familia convivían en la misma casa (a veces en paz y armonía y otras veces no tanto). Pero los protagonistas de nuestra historia, Bilbo Bolsón y su sobrino Frodo, eran ambos solteros y vivían solos, eso les hacía una familia extraordinaria.
Cuatro de los protagonistas de la historia (de izquierda a derecha) Peregrin "Pippin" Took, Meriadoc "Merry" Brandigamo, Frodo Bolsón y Samsagaz Gamyi
Una casa hobbit

Parece que avanzas bastante.
ResponderEliminarAñade citas
ResponderEliminar